domingo, 14 de octubre de 2012

Reconocer

A veces hacemos una valoración global negativa de nuestro grupo/clase, que quizás puede tener uno o varios focos causantes de ese malestar: una ratio de alumnado muy elevada, la escasez de materiales, un entorno poco motivador, la asistencia de algún alumno o alumna difícil, etc. Sin embargo lo que manifestamos no es la evaluación del motivo que lo causa ni de que forma éste influye en el resto de los componentes del hecho educativo, sino que con frecuencia se limita a la expresión de nuestros sentimientos.

En cambio, cuando hacemos una valoración global positiva de alguna actividad, no queremos indicar con ello que no haya existido ningún elemento problemático, problemas siempre hay en un colectivo tan complejo, pero cuando los sentimientos son positivos hacia el grupo o hacia la actividad, somos capaces de distinguir aquellos elementos que han originado alguna dificultad y de reflexionar sobre las estrategias que hemos utilizado para salvarlas.

Nuestros sentimientos priman cuando valoramos nuestro trabajo o nuestra situación laboral. Reconocer los factores que la componen y analizar la influencia que éstos tienen en nuestro "día a día" nos puede ayudar a comprender qué es lo que está pasando a nuestro alrededor mientras trabajamos y corregir aquello que nos lo dificulte y por extensión hacer más diferenciado y nuestro el Proyecto curricular de Ciclo.


Maria Dolores Díaz Rodríguez

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